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domingo, 8 de septiembre de 2013

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Joyce, el escritor)


"El sujeto psicótico, en este caso, encuentra la estabilización mediante una transformación del lenguaje, y, a menudo, observamos que en la esquizofrenia se crean dichos sistemas. Lacan estaba especialmente interesado en Joyce en este contexto, y sostenía que el escritor había encontrado una solución a la forclusión a través de su trabajo, haciéndose un nombre, ya que su padre no había conseguido transmitirle uno. Desgraciadamente, la mayoría de los comentarios lacanianos sobre Joyce se limitan a repetir banalidades y evocar los mismos ejemplos aburridos. El estudio de Geneviêve Morel es una de las excepciones, y examina detenidamente la experiencia de Joyce con el lenguaje. Muestra cómo a Joyce se le imponía el lenguaje, y que contaba con pocas barreras para defenderse de la dimensión invasiva de las palabras. Repetía conversaciones entre su padre y su tío sin ni siquiera saber lo que significaban las palabras y, en 1931, escuchó la voz de su padre después de que hubiera muerto. Sus 'epifanías' también giran en torno a fragmentos de lenguaje, como si extractos de conversaciones que escuchaba tuvieran una cualidad enigmática que tenía que poner por escrito. En lugar de evitar esta dimensión del lenguaje, la estrategia de Joyce fue enfatizarla: se convirtió a sí mismo en receptor de todos los discursos que escuchaba, sin aislarse para escribir sino haciéndolo a menudo en la cocina, rodeado de mujeres que charlaban. Se abrió a la intrusión del lenguaje, creando sus libros a partir de lo que se le imponía.

Aunque estos trabajos le dieron un nombre, como señaló Lacan, quizá también tuvieron otra función. Es sabido que Joyce comentó que sus libros mantendrían a los estudiantes ocupados durante cientos de años. Podemos considerar este comentario como una forma de promocionar su nombre: Joyce, el escritor, pero, por supuesto, también le permitió una inflexión de la función del receptor que hemos mencionado. Más que ser el objeto del discurso él mismo, podía transmitirlo, a través de sus obras, a la comunidad de lectores que las estudiaban. En cierto sentido, les había pasado un enigma, aunque no en su forma original. Había llevado a cabo un trabajo no sólo en el lenguaje, sino en la función del receptor incluida en el mismo.

Si bien una obra como 'Finnegans Wake' puede desconcertar y fascinar a los lectores, a menudo observamos cómo las creaciones esquizofrénicas del lenguaje surten un efecto similar. En este caso la prueba consiste en construir un metalenguaje, un lenguaje dentro del lenguaje, que puede adoptar la forma de un lenguaje sobre otro lenguaje. Hay una lógica potente en estos proyectos, puesto que si la persona padece de la omnipresencia del lenguaje, de su presencia invasiva y sin mediación, ¿qué mejor estrategia que construir una defensa del mismo material que lo ataca? En ocasiones, estas invenciones cambian el mundo, como vemos que ocurre con los lenguajes informáticos y otros sistemas matemáticos y formales, así como con determinadas invenciones en el campo de la literatura y la poesía."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA ('Arma Lingüística')


"Para protegerse, desarrolló un nuevo lenguaje, lo que él llamó un 'arma lingüística", un sistema para transformar las palabras en inglés 'casi instantáneamente' en un híbrido de alemán, hebreo, francés y ruso. Traducir a una sola lengua no habría sido efectivo, explicaba, porque eso permitiría que las palabras individuales en inglés sobreviviesen. Su labor, al contrario, era 'aniquilarlas', incapacitándolas para que le atacaran en el futuro. Así, podía descontaminar la voz de su madre dividiéndola en palabras o sílabas, traduciendo éstas con su propio sistema de normas lingüísticas, utilizando las distintas lenguas y, por tanto, generando nuevas palabras y frases. Se estaba usando un sistema lingüístico para generar una negatividad exactamente donde lo simbólico no había conseguido hacerlo. Al mismo tiempo, este sistema operaba en el aspecto interpelativo del lenguaje que hemos mencionado anteriormente: era capaz de tener esto bajo control por medios artificiales. Wolfson publicó los escritos de su experiencia en francés, no en inglés; vivió en Nueva York, se mudó a Canadá tras la muerte de su madre y, después, a Puerto Rico, donde parece ser que ganó la lotería en 2003 y se convirtió en millonario."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (La Emoción 'Correcta')


"Este proceso, en el que el sujeto psicótico 'aprende' emociones, a menudo se ha descrito como si pudiera encender y apagar sus sentimientos dependiendo de las necesidades de la situación. Eissler describió un caso en el que 'el sentimiento de falta de vida del paciente estableció una tabula rasa, por así decirlo, sobre la que el ego podía colocar la emoción socialmente requerida artificialmente, como un pintor pone el pigmento adecuado en el lienzo'. La creación de estas emociones superficiales armoniza con los imperativos sociales de nuestra cultura hoy en día, que ven la emoción no tanto como un signo auténtico de nuestra vida interior, sino como un conjunto de conductas que hay que aprender. Si se nos entrena adecuadamente, aprenderemos competencias emocionales para ser capaces de mostrar la emoción 'correcta'. Lo que los analistas y psiquiatras de los años cincuenta consideraban un signo de psicosis, se ha convertido en una norma de subjetividad saludable."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA ('Un Estudiante Esquizofrénico de las Lenguas')


"La fascinación de Louis Wolfson con las lenguas es otro ejemplo de este proceso. Se convirtió en lo que él llamó 'un estudiante esquizofrénico de las lenguas', y aprendió francés, alemán y ruso para escapar de la lengua inglesa que tanto miedo le daba. Comentaremos el trabajo de Wolfson con las lenguas un poco más adelante en este capítulo, pero lo que nos interesa ahora es su posición como 'estudiante'. Le permitió situarse en relación con el mundo que lo rodeaba: sentado en su habitación en casa, de camino a la biblioteca y en sus paseos nocturnos, en los que 'estudiaba' a las putas, los padrotes, los drogadictos y los polis de Broadway, formando su identidad en torno a esta idea de aprender. Al conocer a otras personas se presentaba como un estudiante, y esto mediaba el campo potencialmente peligroso del contacto humano. Un día, mirando a un hombre sentado enfrente de él en el metro, se imaginó un encuentro violento, justo antes de decidir que leer un libro en otro idioma distinto del inglés sería una opción mejor que la de quedarse mirándolo. Siempre estudiando, Wolfson era capaz de transformar la situación pasiva y amenazante de ser la presa de quienes lo rodeaban, en una posición activa y estabilizadora."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Construcción de un Ideal)


"El modo de restitución aquí, estudiado al principio por Ludwig Binswanger, implica la construcción de un ideal: una imagen particular da a la persona un punto cardinal, una orientación sobre la que construir su vida. Esta construcción de un ideal puede inspirarse en descripciones de una tradición familiar con asociaciones positivas, pero, a menudo, se toma del mundo de la madre. Puede implicar una actividad que le interesaba, una persona que ella idealizó o una carrera que tuvo que abandonar, y puede ayudar a darle a la persona un punto ideal alrededor del cual organizarse."

sábado, 31 de agosto de 2013

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Mensaje Maligno)


"La falta de distancia del Otro significa que todo puede volverse demasiado cercano, demasiado invasivo. 'Cada palabra', continúa Custance, 'casi cada letra de un periódico que miro por casualidad contiene algún terrible mensaje maligno'. Sin medios para separarnos del Otro, nos quedamos pegados a sus significantes. Cada elemento de realidad se convierte en una señal que nos llama. En contraste, en las psicosis en las que no hay alienación, nada nos llama, no hay ningún signo que nos represente."

Comentarios sobre el caso particular: Era de los que acostumbran checar los encabezados de los principales periódicos y hasta algunas secciones de opinión de los diarios, me espanté cuando vi una nota que se refería al 'zoológico de Moscú', una amiga mía tiene familia en una región colindante con Chechenia, de pronto mi cerebro tejió que sufría una persecución usando métodos de comunicación que percibían mis movimientos y que no podía dejar de escuchar, me fijaba en las antenas aledañas a la casa, y pensaba que había radiotransmisión, con el pasar del tiempo fui recuperándome y dando por falso que era perseguido. En 2011, más recientemente, recurrí a un 'juego' parecido al haberse desbordado el 'miedo' y volver a escuchar las voces, ahora mi preocupación estaba puesta en la asistencia a un evento en Miami, y empecé a tejer historias de conspiración, de intervención, y sucedió que por correo electrónico me comunicaba con mis amistades, con personas que admiro, y con aquellas personas que podrían ayudarme. En los mensajes, me refería al culto a Tezcatlipoca, dios de la oscuridad de los aztecas, suponía que un templo estaba sepultado bajo otra construcción del lugar donde vivo, me entusiasmé con la idea de los rituales con las mundiales celebraciones de Halloween, Toussaint y Día de los Muertos. Las fechas pasaron y volví a la normalidad al percatarme que nada había pasado. En 2007, fue una pintura de Frida Kahlo donde aparece el dios Xólotl la que casi provoca mi autoinmolación, me daba mucho miedo, creía que la imagen tenía cierto poder, llegué a quemarla, ¿cómo vino esa imagen hasta mí? En un viaje desde una librería del Québec, me interesó su título: 'La Conjuration des Bâtards', todavía quisiera llegar a traducirlo. Pero mi esquizofrenia tenía que aparecer por otras causas, no había magia o brujería, siento ahora que reviso que mi primer brote psicótico lo tuve en 1998, no recuerdo los acontecimientos, deambulaba, y sin embargo, resistí, cuando el disparador fue una reclamación que casi originaba la pelea con alguien conocido años atrás. Ya antes de 2007 tendría unos dos años soportando la paranoia, que me vino a estallar la esquizofrenia paranoide por el cambio laboral que en parte se debió a escapar de la paranoia. Detecté la paranoia a tiempo, pero no supe qué hacer, ni las personas que vivían conmigo supieron qué hacer, todo nos superó hasta que el aprieto de vivir con alguien que ya no controlaba su 'yo', su personalidad, provocó que se buscará la solución, cuando llegué con el médico ya casi desbarataba el delirio, ya que aún tomando medicamento si no se vence al delirio no hay avance. Lo extraño de la ocasión de 2011 es que se posesionó de mí el delirio en una mañana, tuve acciones estrafalarias, mucha gente me ayudó esta vez, ya que se sabía que estaba enfermo, y nunca me explicaba por qué no pasaban más allá los hechos, era protegido pero seguí enfermo hasta que fuera vencido el delirio. Me queda agradecer a quienes humanamente me apoyaron estando enfermo, y restar importancia a quienes se aprovecharon de mi enfermedad para burlarse de mí.

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (No tiene brújula)


"Esta incapacidad de separar en el nivel simbólico puede obligar al sujeto psicótico a intentar producir una separación en otro registro. Puede que haga cualquier esfuerzo para ubicarse, a veces de forma bastante literal: tocando objetos a su alrededor, dando patadas al suelo o autolesionándose, para asegurarse de que tiene un sitio, algo fijo que no puede proporcionarle su alienación sin restricciones en el lenguaje. Carecer de una posición en lo simbólico se traduce en que la persona puede ser propensa a vagar, a rondar por las calles, estaciones de tren y cocheras de vehículos públicos. Sin un punto de separación no tiene brújula, y tiene que encontrar su propio modo de ubicarse."

Comentario sobre el caso particular: Primero, te das cuenta de las voces que son extrañas, esquivas la compañía de la gente para que no vean que escuchas algo raro, te diriges a la tienda, compras una cajetilla de cigarros, y te sientas en una esquina, reflexionas sobre las voces, las sigues escuchando, les das credibilidad cuando empiezas a platicar con ellas, no hay vuelta atrás, se va formando el delirio, y lo más grave sin necesidad de un 'Otro' empiezas a actuar irracionalmente, tu propia mente produce significaciones absurdas y se les otorga validez. La vagancia por la calles se produce cuando ya estás dialogando en confianza con las voces, o estás tratando de encontrar una solución al 'juego'.

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Pío, Pío dice Poulet)



"En el otro grupo de psicosis, por supuesto se da la alienación, pero no la separación, por lo que las palabras surten demasiado efecto. Es como si el sujeto fuera representado por todos los significantes, y no sólo por algunos de ellos. Como dijo John Custance: 'No puedo mirar nada sin que me llegue alguna idea que me impulse a actuar'. Las palabras le empujaban constantemente, al ver un tintero se generaba una imagen con las letras 'taza llena de tinta' delante de él, y se veía obligado a ir al retrete, a la taza del váter. En una ocasión dije las palabras 'pío pío' a un paciente y me quedé sorprendido al descubrir que había interpretado mis palabras como una orden para que entrara en Twitter, orden que obedeció inmediatamente. No existía una barrera entre la palabra y el efecto. Ésta es la obediencia automática que observamos en algunas formas de esquizofrenia. La persona está pegada al lenguaje, incapaz de crear una separación."

Comentario sobre la pertenencia a este grupo: Pues, por la particularidad de que nunca abandoné el lenguaje, se encaja más en este grupo que en el anterior, por lo que quién se frotaba las manos con el Ecoloco, no fue así, ya que uno de los motivos por los cuales se regresa a esta vida es haber dado lectura a 'La Montaña del Alma' de Gao Xingjian. A pesar, de encontrarme muerto en vida, mi "yo" encarcelado reaccionó leyendo libros, mi recuperación no fue pronta, pero la capacidad de leer e imaginar aunque mi estado de enfermedad me impidiera concentrarme de la mejor manera, me ayudó a deshacer el delirio. Pensaba en mi imaginación que podría construirme un traje estilo 'Iron Man' para dejar de escuchar las voces de la esquizofrenia, tenía que hacer algo, me molestaba que a cada instante tenía que escuchar voces. También tomé un diccionario Larousse, una Biblia, mis enciclopedias, Internet, para tratar de descubrir los secretos que me querían conferir las voces. Llené un cuaderno con mis notas y deducciones de todos los secretos que supuestamente me habían sido otorgados, porque estaba enfermo pero filosofaba mucho, me peleaba con la duda cartesiana, y me decía condensándolo: 'Dudo, luego existo'. Y buscaba en la etimología de las palabras claves secretas, que si era el puccino pío por un café capuccino, o sí era poulet por una analogía con Swimming Pool, el remake de La Piscine, o quizá si era el pollito pío por haber leído 'Una Vida'. Qui sait?

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (El Ecoloco: Recolectar y Tirar)


"El grupo de psicosis asociado a la simbolización arcaica de las ausencias de la madre tiene un problema con la alienación: la persona no entra en la alienación inicial de la cadena de ideas del progenitor. Las palabras no parecen surtir efecto, lo que sugiere que hay un rechazo básico de lo que viene del Otro. La presencia y la ausencia no han sido simbolizadas. En dichos casos, a menudo observamos que la persona acumula o acapara, como si no pudiera separarse de ellos, pedazos de papel, latas o desechos cotidianos, que puede llegar a llevar en los bolsillos."

Comentario sobre la pertenencia a este grupo: Sí, efectivamente, se recolectan papeles, flores, piedras, se guardan las colillas de cigarros propios que ya se han fumado, pero en mi particular caso, lo realizas como parte de un 'juego' en el cual tienes que descifrar claves, se asocian las flores con el nombre que deseas poner a tus hijas, y se establece una conexión, en el periplo se asocian los lugares por donde caminas con cierta conexión mística, se deja una huella propia que represente que estuviste allí y que conecte con lo que tomaste de allí. En el caso de los cigarros, era tal la necesidad que se llegó a hurtarlos en una ocasión, siendo perseguido pero no alcanzado, uno se cree con 'invulnerabilidad' y piensa que es inatacable, así no se piensa sobre el acto si está bien o está mal, sino qué es necesario hacer para continuar en el "juego", porque la prueba es sortear los peligros que depara el "juego". Se llega a creer que uno es mago, y que las conexiones que realizas entre dos sitios, o entre objetos tomados o dejados en los sitios, te proporcionan protección o te ayudan a dar avances en el "juego". Si me tocó dejar de pagar pasajes pocas veces, aprovechando que el colectivo iba lleno, y pensar que era un obsequio o una ganancia por estar jugando bien. Cuando tenía automóvil, perdí las llaves, y para tratar de recuperarlas, presionaba a gente de mi casa moviendo el auto sin freno de mano hacia delante o hacia atrás, encendiendo las intermitentes, buscando o que me entregarán las llaves del vehículo o que me dejarán salir por tener prisa cuando llegaba al sitio de trabajo a las 7 de la mañana, con una antelación de una hora, así que madrugaba a la gente de mi casa tomando la oportunidad de madrugar para tomar ventaja en el "juego". Como parte de la inconsistencia de los actos, se llegaba a hacer necesidades fisiológicas, con la precaución de no ser visto, en lugares donde el "juego" marcará que era apropiado aunque fuera arriesgado. Además, era correcto, dejar una marca como una colilla de cigarro o una goma de mascar en aquel sitio donde no se debía olvidar la presencia de uno. En 2007 fue muy simpático cuando se llevó caminando desde casa hasta el sitio de trabajo unos tres ajos en una bolsa, era de noche y aunque hubiera perros ladrando por dentro, se desgajaron los ajos y se rociaron por todo el terreno lanzando los pedazos de ajo sobre la malla protectora. Y esto tendría su conexión con manchar con esencia de los mismos ajos una inventada demanda por la cual fui cesado del trabajo por 'desobediencia' cuando en realidad sufría la enfermedad de la esquizofrenia paranoide. Así que, con gran felicidad me corrieron, pero nunca tuvieron el humanismo de analizar que si me comportaba extrañamente, era porque estaba muy enfermo. Me daba por caminar mucho, por salirme del sitio de trabajo, pero lo terrible es la maldad con que se jugaba en una institución, usando documentos administrativos o supuestas labores encargadas para denostarme, burlarse de mí, ufanamente sentir que me habían derrotado, pero uno es importante y si se busca contrincantes en el ring no va a ser con gente estúpida que se burla de un enfermo, será más acorde llevar la vida al límite defendiendo la dignidad y manifestar a todo pulmón que se ha vivido mucho y que: 'Siempre hay otra historia... siempre hay más de lo que los ojos ven"

viernes, 30 de agosto de 2013

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Una Piedra Filosofal)


"El rígido posicionamiento de un único factor causal es una marca distintiva del pensamiento psicótico. La culpa se asigna a un único organismo perseguidor en la paranoia o, en caso de melancolía, a uno mismo, por algún acto que uno ha realizado o no en el pasado, como si se tratara de una sola acción, de un solo detalle, de una causa que pudiera explicar todo, como una piedra filosofal. Este estilo de razonamiento, por supuesto, está presente en muchos tipos de investigación científica, y puede contrastarse con el estilo más obsesivo que se ve con frecuencia en las revistas médicas. En la conclusión del estudio habrá un párrafo que muestre la indecisión de los autores y cómo indican que puede tratarse de un factor, pero también podría tratarse de otro, etc., en un ciclo infinito de procrastinación y duda. ¡Qué atractiva debe de parecer la certeza psicótica con su fijación en causas únicas! Y esto, sin duda, explica la popularidad de los discursos psicóticos en los medios de comunicación científicos y en los comités de subvenciones."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Gen responsable)


"De hecho, el intento por hacer a un gen responsable, separándolo de todo lo demás que pudiera tener algo que ver con la vida humana, tiene algo de psicótico, como si una sola entidad pudiera ser considerada culpable, igual que en la paranoia se designa a un único organismo como el causante de todos los problemas de una persona."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Cuestión de Física y Química)


"Éstas suelen incluir dos malentendidos básicos. Primero, a menudo se observa que personas de distintas generaciones de la misma familia tienen idéntica 'salud mental'. Por tanto, debe ser algo genético, pero, para bien o para mal, no sólo heredamos los genes de nuestros padres, sino que también heredamos a nuestros padres. Un joven paciente paranoico apenas pronunció una frase: 'Todo es una cuestión de física y química'. Cuando el psiquiatra se reunió con los padres y les preguntó qué opinaban del estado de su hijo, la madre, tras un largo silencio, dijo: 'Bueno, no sabemos nada al respecto. Para nosotros se trata sólo de una cuestión de física y química'. El padre y el paciente repitieron en voz baja: 'Sí, sólo es una cuestión de física y química'. Crecer con un progenitor que tiene determinados problemas, por supuesto, tendrá un impacto en el niño, que puede acabar desarrollando algunos problemas él mismo. Esta dimensión de transmisión familiar se ignora por completo en los estudios genéticos, por lo general, como si pasáramos los primeros años de nuestra vida dentro de algún tipo de burbuja abstracta, sin contacto con nuestros seres queridos."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Muchas respuestas diferentes...)


"¿Cuáles son las causas de la psicosis? ¿Por qué se vuelven psicóticas algunas personas y otras no? La psicosis es una estructura mental que se establece bastante pronto en la vida, probablemente en los primeros años. Esto no significa, por supuesto, que la persona vaya a volverse loca. Hay una diferencia, como hemos visto, entre ser psicótico y volverse psicótico. Para que se active la psicosis deben darse otros factores, que discutiremos en el próximo capítulo. Pero, ¿qué ocurre en esos primeros años para que se cree una estructura psicótica? La extensa documentación acerca de esta cuestión ha dado muchas respuestas diferentes: defectos genéticos, desequilibrios químicos, una crianza deficiente de los hijos, madres depresivas, padres ausentes, aislamiento social, problemas de comunicación, etc."

jueves, 29 de agosto de 2013

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Protección Contra la Proximidad del Vacío)


"Igual que los términos de un binario pueden tener un peso especial en el discurso del sujeto, las palabras sueltas o las expresiones pueden adquirir un valor determinado, como bisagras o grapas en el discurso, que son necesarias para sujetar el significado. Como vimos en el capítulo anterior, las idiosincracias verbales son un rasgo común de la psicosis, y una alusión verbal, un juego de palabras o, incluso, la resonancia de una palabra determinada pueden señalar la presencia de un delirio. El uso nuevo de un antiguo término, acuñar nuevos términos o la presunción de que el oyente comprende el significado de una nueva palabra son indicios clásicos de la psicosis. Lo que cuenta es que una palabra, frase o fórmula sea fija. Hasta una estructura gramatical puede tener esta función, y su uso repetido en todos los momentos del discurso de una persona en los que se evoca un significado problemático puede tener la misma función que un neologismo. Conforme nos acercamos a un momento no simbolizable, las palabras o las secuencias gramaticales se congelan, como una protección contra la proximidad del vacío."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Mensajes Contradictorios)


"Esta permeabilidad al lenguaje se observa especialmente en la esquizofrenia. A menudo, las palabras tienen un efecto inmediato en la persona, como si no existiera una barrera que las separara de lo que se le dice a la persona que haga o que sea. Naturalmente, esto puede encajar muy bien con una determinada conformidad social: si hacemos lo que nos dicen, la vida seguirá sin contratiempos. Esto puede ayudarnos a comprender un aspecto de la famosa teoría del doble vínculo elaborada por Gregory Bateson y su equipo. Las bases de la locura pueden apuntarse si la persona crece recibiendo constantes mensajes contradictorios de su entorno. Puede que le hayan dicho que no haga algo y que, simultáneamente, reciba el mensaje de que debería hacerlo. Centrarnos aquí en la permeabilidad del lenguaje podría matizar esta opinión: el problema no estriba en el hecho de recibir mensajes contradictorios, sino en tener que obedecer a lo que le dicen. Es esta obediencia -que implica que uno tendrá que cumplir con ambos mensajes- lo que hace que se entre en un punto muerto."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA ('La Ironía del Psicótico')


"La sensibilidad al detalle de los psicóticos muchas veces revela alguna verdad. Aunque puede que el vecino no esté de mal humor por culpa de una persona, ésta puede detectar su mal humor. En terapia, los sujetos psicóticos son expertos en captar el estado de ánimo del médico, y eso significa que un psicótico a menudo es capaz de ver más allá de las convenciones y apariencias de la realidad de todos los días. La antigua psiquiatría evocaba esto con la expresión 'la ironía del psicótico'. Cuando el terapeuta dice: 'Me preocupo por ti', el psicótico puede llegar a ser escéptico con bastante razón, a sabiendas de que esto es lo que se espera que digan los terapeutas. Reconociendo este hecho, algunos de los tratamientos experimentales para la psicosis más importantes en Estados Unidos durante los años cincuenta aspiraban a la franqueza más absoluta: el terapeuta insultaba al paciente, expresaba sus fantasías sexuales e incluso se dormía durante las sesiones si estaba cansado.

La ironía psicótica indica una comprensión de los juegos del lenguaje y las invenciones en las que se basa el mundo social común. En lugar de sumergirse en él, el psicótico guarda cierta distancia que le permite tener una perspectiva más precisa, y no hay duda de que ésta es una de las razones por las que los descubrimientos más revolucionarios a menudo los realizan los sujetos psicóticos. Ven cosas que los demás no son capaces de ver. Un joven psicótico describió el momento de lo que él llamó 'epifanía' durante su infancia. Un día se dio cuenta de que la palabra 'Dios' en realidad podía ser cualquier otra palabra: la elección de esas cuatro letras era totalmente arbitraria. Esto era significativo, explicó, porque plasmaba su experiencia de la palabra hasta ese momento: en una reunión del colegio, por ejemplo, sabía que el espectáculo de ver a todos los niños sentados en calma escuchando al director hablar era una 'farsa'. La atribución de autoridad no 'se basaba en nada'."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA ('Eco del Pensamiento')


"La característica esencial en este caso es la idea de una fuerza o presión externa. Uno puede sentir que sus pensamientos se repiten en voz alta o se comentan, y que sus intenciones se van relatando. 'Cuando digo algo, es como si lo oyera repetido en la distancia', dijo uno de los pacientes de Bleuler, 'cuando dejo de hablar, las voces repiten lo que acabo de decir'. Séglas definió el 'eco del pensamiento' como la creencia de que los pensamientos de uno los oyen otras personas y, aunque existen muchas variedades de cómo se experimentan los pensamientos y las voces, lo que todas tienen en común es una sensación de exterioridad. El propio pensamiento se vuelve extraño y, de algún modo, se separa de la persona. La sensación de una influencia externa es, quizá, más pura e intensa en el fenómeno de la posesión cuando se cree que algún organismo externo ha tomado el control de la mente y el cuerpo de la persona."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Su Carácter Xenopático)


"Esta patada externa ilustra otro rasgo clave de la psicosis: su carácter xenopático. La vieja psiquiatría lo describió de modos diversos: el 'síndrome de la acción exterior' de Henri Claude, 'fenómenos xenopáticos' de Guiraud y el 'síndrome de influencia' de Séglas. La creencia es que un organismo activo opera fuera de la persona. En la paranoia, este organismo está localizado fuera del yo y tiene nombre: 'Actúo así por la cámara del circuito cerrado de televisión, o porque me persiguen, o porque hay una conspiración en mi contra'. La iniciativa, como señaló Lacan, siempre viene del Otro, de fuera."

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA ('Ya tiene la respuesta')


"El momento en el que se comprende, como enfatizó Jaspers, es crucial. Los sujetos psicóticos, a menudo, son capaces de explicar exactamente el momento en el que vislumbraron alguna verdad, cuando, de repente, una idea o imagen se volvió obvia. La psiquiatría normalmente se ha centrado en que las cosas no están claras, en la psicosis, y muchos estudios a lo largo de los años han reivindicado que los sujetos psicóticos son incapaces de comprender las conversaciones, las preguntas, las historias, los problemas matemáticos, etc. Este énfasis en el déficit oscurece la cuestión del entendimiento, de cómo una respuesta o una idea pueden ser transparentes para la persona. Es como si una respuesta se impusiera antes de que la pregunta se haya planteado conscientemente. Como dijo Wilhelm Griesinger, antes de que el sujeto psicótico haga la pregunta, 'ya tiene la respuesta'."

miércoles, 28 de agosto de 2013

INTROSPECCIÓN A LA LOCURA (Una Estaca en el Corazón del Vampiro)



"Varios sujetos psicóticos han descrito otro aspecto de este extraño tipo de muerte en vida. Una de mis pacientes estaba obsesionada con la historia de una persona a la que un panel de cristal cortaba en dos y era consciente durante un milisegundo de que iba a morir. Esta experiencia se repetía cada día, como si el horror de ese milisegundo fuera su tiempo habitual. Otro paciente describió el momento, en las películas de vampiros, en el que se clava una estaca en el corazón del vampiro, y éste empieza a convertirse en polvo. 'En las películas de vampiros, cuando están a punto de convertirse en polvo, hay un segundo en el que saben lo que les va a ocurrir, un segundo antes de que el cuerpo alcance al conocimiento'. Ésta, contó, era su experiencia del tiempo todo el día durante todos los días, como si ese segundo se hubiera convertido en su realidad.

A veces, este sentimiento está asociado al abandono, como si la persona pudiera ser simplemente dejada de lado, por un proceso incluso más instintivo que el rechazo. La persona, sencillamente, siente que puede ser reemplazada por otra persona u otra cosa, pero en lugar de protestar contra esta usurpación, simplemente desaparece a todos los niveles de su existencia. La ausencia de vínculo con la imagen corporal sugiere que lo simbólico no ha estructurado la fase especular, y esto en sí mismo puede evocar la mortalidad. Pensemos en el hecho de que cuando alguien se ve a sí mismo en una experiencia extracorpórea -por ejemplo, en una cama de hospital o dando a luz- a menudo suele pensar que está muerto. Cuando sufrimos una separación de nuestra imagen, experimentamos una especie de muerte, lo que demuestra cómo el tema de la mortalidad está conectado con la relación especular."